El cáncer de mama, múltiples factores de riesgo

El cáncer de mama es una enfermedad en la que las células de la mama se multiplican sin ningún control, es decir, se vuelven locas. Puede comenzar en distintas partes, en los lobulillos, conductos o tejido conectivo, además, puede diseminarse fuera de la mama mediante los vasos tanto sanguíneos como linfáticos. Cuando esto ocurre, hablamos de metástasis.
Existen 2 tipos principales de este tipo de cáncer:
- Carcinoma ductal: comienza en los conductos que llevan leche de la mama al pezón, representando la mayoría de los cánceres.
- Carcinoma lobular: comienza en los lóbulos de las mamas, lugar donde se produce la leche.

En cuanto a los factores de riesgo, podemos encontrarnos con algunos que podemos controlar nosotros mismos como el consumo de alcohol, en cambio, hay otros factores como los antecedentes controlables que se estaban de nuestras manos y no dependen de nosotros mismos.
Si aumentamos los factores de riesgo, más aumentarán las posibilidades de desarrollar esta enfermedad, eso si, no significa que vayamos a tener cáncer a ciencia cierta, muchas mujeres lo presentan sin tener ningún factor de riesgo conocido ni antecedentes familiares.
Algunas mujeres tienen mayor riesgo debido a algunos modificadores genéticos o variantes que han heredado de sus padres. Los genes responsables de la mayoría de casos de cáncer de mama son conocidos como BRCA 1 y BRCA 2.
Esto supone una gran ventaja, pues herramientas de detección como realizar preguntas relacionadas con antecedentes familiares o con la propia paciente puede ayudar al médico a determinar si está en riesgo por ser portadora de estos genes. Si esto ocurre, se realizará una prueba de sangre para comprobar si es portadora de los mismos.
Hay una creencia de que los implantes mamarios, los sujetadores con varillas o el uso de antitraspirantes aumentan el riesgo de desarrollar cáncer a lo largo de la vida, bien es cierto que no existe evidencia científica, así como tampoco hay un vínculo directo entre los pesticidas y el cáncer de mama.
Se trata de un cáncer cuya probabilidad aumenta con la edad y se ha encontrado un aumento en el riesgo de desarrollarlo en mujeres que reciben un tratamiento combinado en terapia para la menopausia. Además, otros factores de riesgo pueden ser no tener hijos o tenerlos con más de 30 años, no ofrecer lactancia materna, menarquia temprana o menopausia tardía, así como la obesidad.
El conocimiento de esta enfermedad y de sus criterios diagnósticos, así como de factores pronósticos y evolutivos supone un gran aporte a la adecuada atención y tratamiento de estos pacientes.
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